La ‘punta de lanza’ de laOTAN desembarca en elBáltico
Con tanques, helicópteros, cazas y unidades anfibias, las maniobras Steadfast Dart de la Alianza ponen a prueba la capacidad de reacción y coordinación de las fuerzas armadas europeas: «Estamos listos para afrontar cualquier amenaza»
Desembarco anfibio en la costa de Schleswig-Hosltein. Rosalía Sánchez
Con una operación de desembarco anfibio en la costa báltica de Schleswig-Holstein, las maniobras Steadfast Dart de la OTAN vivieron ayer su punto culminante. Soldados de la Fuerza de Reacción Aliada (ARF) de la Alianza desembarcaron cerca de Fehmarn y mejoraron su actuación en los medidores demovimientos en caso de un ataque ruso en algún punto del flanco oriental. Poniendo a prueba la capacidad operativa y la coordinación de las fuerzas armadas europeas, que actuaron sin la intervención directa de Estados Unidos, «estamos demostrando que juntos somos muy fuertes y que estamos listos para afrontar cualquier amenaza», resumía el general alemán Ingo Gerhartz, al frente del Mando Conjunto Aliado desde Brunssumal y de las mayores maniobras aliadas previstas para este año.
Tanques, unidades de desembarco, helicópteros y cazas de la ‘punta de lanza’ de la OTAN, como se denomina en el argot militar a la fuerza de reacción rápida, hacían su aparición en la zona de entrenamiento militar de Putlos. Los buzos y fuerzas especiales fueron los primeros, como seguramente ocurriría en una operación real, seguidos por las lanchas de desembarco.
Cubrir el flanco oriental
El objetivo era mostrar cómo las tropas del sur de Europa pueden moverse rápidamente hacia el flanco oriental. En conjunto, participaron 10.000 soldados de 13 países, 32 barcos y 1.500 vehículos, aportados fundamentalmente por España, Italia y Grecia. «Estamos demostrando la gran rapidez y flexibilidad con que pueden acudir al punto fijado tropas desde cualquier rincón de la Alianza; nuestra gran operatividad y nivel de coordinación, que nos permitiría en caso de conflicto una respuesta eficaz», explicaba el general alemán.
Durante estas maniobras, un avance relevante en capacidades de combate naval fue la primera misión de ataque contra objetivos marítimos simulados en aguas del Báltico del Bayraktar TB3. Así se llama un avión no tripulado de combate (UCAV) desarrollado por la industria turca y que añade una nueva dimensión a la proyección de fuerza desde plataformas marítimas.
El portaviones TCG Anadolu, buque insignia de la Armada de Turquía, actuó como plataforma de lanzamiento y recuperación del TB3, confirmando así la viabilidad de operaciones avanzadas de drones embarcados con despegue y aterrizaje desde cubierta corta. «Por supuesto, en una guerra actual juegan un papel fundamental los drones, los satélites, los ataques cibernéticos y las nuevas tecnologías, pero las armas convencionales siguen siendo la base y esto lo hemos podido comprobar fehacientemente en la guerra en Ucrania», aclaraba Gerhatz.
Aunque Alemania jugó el papel de centro logístico, la participación de las tropas españolas también fue muy destacada. En un movimiento logístico que combinó transporte marítimo, terrestre y aéreo, se trasladaron unos 1.500 soldados españoles y toneladas dematerial desde la península ibérica hasta el norte de Alemania.
La mayor parte del material viajó a bordo del buque logístico Ysabel, que desembarcó en el puerto de Emden vehículos, camiones, maquinaria y un hospital de campaña. En su travesía, de 1.600 millas náuticas (casi 3.000 kilómetros), estuvo escoltado por el L52 Castilla, buque de asalto anfibio y mando componente marítimo de la fuerza de reacción de la Alianza. En la desembocadura del río Ems, el Ysabel descargó vehículos y el material de la Brigada Paracaidista (Bripac), un grupo táctico de 500 militares integrado en la brigada italiana de la ARF, que incluye un batallón de infantería, artillería de campaña y una batería aérea Mistral.
Operaciones especiales
Por aire, un avión A330 del Ejército del Aire transportó a equipos de operaciones especiales Soali. A ellos se sumaron los miembros del grupo de operaciones especiales Tercio del Ampurdán IV. España desplegó también cuatro helicópteros de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, dos NH90 y dos Cougar, fundamentales para las maniobras. Además, aportó 150 Vehículos del alta movilidad táctica (Vamtac) que incluyen unidades de transporte, portamorteros, ambulancias, equipos de transmisiones y unidades de exploración, algunos de ellos equipados con misiles, tanto los antiaéreos Mistral como los antitanque Spike. Desde el 12 de febrero, han realizado maniobras con fuego real en los campos de Trauen y Hohne. Su regreso a las bases en España no está previsto hasta el 15 de marzo.
Uno de los efectivos españoles que mayor simpatía despertó durante las maniobras ha sido un pastor belga malinois llamado Lucas, de cuatro años e integrado en el mando de operaciones especiales del Ejército de Tierra. Llegó al mando siendo un cachorro de tres meses y su entrenamiento como perro policía ( K-9) le permite saltar en paracaídas junto a su guía, equipado con una máscara de oxígeno adaptada para soportar la altitud y la presión. Gracias al uso de drones terrestres y aéreos, sistemas de radio y láser, Lucas puede explorar a cuatro kilómetros de su controlador y lleva cámaras en sus arneses, actuando como avanzadilla para las tropas.
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