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El Astillero - 2019-08-25

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El Gobierno regional aprueba la tercera fase del enlace entre la S-10 y la S-30

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SHEILA IZQUIERDO

El Gobierno de Cantabria licitará en las próximas semanas el proyecto de construcción de la nueva carretera que unirá las autovías S-10 y S-30 (Ronda Bahía), correspondiente al tramo Crucero de Boo-Liaño, por valor de 8,03 millones de euros y con un plazo de ejecución de 24 meses. Así lo anunció esta semana el consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, confiado en que se trata de una obra «fundamental». El Gobierno de Cantabria licitará en la próximas semanas el proyecto de construcción de la nueva carretera que unirá las autovías S-10 y S30 (Ronda Bahía), correspondiente al tramo Crucero de Boo-Liaño, por valor de 8,03 millones de euros y un plazo de ejecución de 24 meses. Así lo anunció esta semana el consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, confiado de que se trata de una obra «fundamental» para completar la mejora de las conexiones por carretera del arco de la Bahía. Mientras tanto, los trabajos para unir los polígonos de Morero y Guarnizo –la segunda fase– continúan a buen ritmo y se prevé que concluyan el próximo mes de octubre. La licitación del tramo Crucero de Boo-Liaño supondrá la puesta en marcha de la tercera y última fase así como la culminación de un proyecto global que comenzó hace más de siete años con la creación del enlace La Cerrada-Boo y que continúa en la actualidad con la ejecución del vial que conecta los polígonos de Morero y Guarnizo. Desde que se pusiera aquella primera piedra hasta que la tercera fase vea la luz, el Gobierno de Cantabria habrá invertido cerca de 25 millones de euros. El Consejo de Gobierno autorizó en pasado mes de abril el proyecto de construcción de la nueva carretera que unirá las autovías S-10 y S30 (Ronda Bahía), iniciando así el trámite que acaba ahora de superar la parte burocrática, con la aprobación del expediente de contratación, el proceso de fiscalización y la elaboración de los informes jurídicos correspondientes. Por eso, el consejero de Obras Públicas estima que en la próximas semanas pueda sacarse a licitación. En este sentido, Gochicoa apuntó que se trata de la tercera fase del proyecto de conexión de la S-10 con la S-30, una obra «compleja» pero «muy importante» para el departamento, que proporcionará «una salida cómoda y fluida hacia el eje de comunicaciones más relevante de la región», como es la autovía de Bilbao o la de Torrelavega. Además, dijo, permitirá que el tráfico pesado no entre en Guarnizo y que los trabajadores de los polígonos tengan un acceso más fluido y rápido a sus puestos de trabajo. Una mejora «que se notará muchísimo». En líneas generales, el enlace definitivo entre la S-10 y S-30 contempla la creación de un nuevo vial de 619 metros de longitud que conectará el polígono de Morero con Liaño. En la descripción de la memoria del proyecto, se recoge que el tramo proyectado será de una sola calzada, con una velocidad de 60 km/hora y dos carriles de circulación. El tramo comenzará en el punto kilométrico 1+100, una vez superada la glorieta que sirve de conexión con el Polígono de Morero, y concluirá en una de las glorietas del enlace de Liaño de la autovía S-30. Además, como elemento singular se proyecta la construcción de un viaducto de 180 metros de longitud (que irá desde el punto kilométrico 1+240 al 1+420), que atravesará la ría de Solía para permitir, por un lado, preservar dos pasos inferiores, y, por otro, cumplir al máximo con los aspectos ambientales de la zona. En este sentido, el consejero de Obras Públicas indicó que se ha tenido en cuenta un proyecto elaborado por la Fundación Naturaleza y Hombre para conservar la naturalidad de la ría y que la fauna y flora puedan tener su lugar sin que se vean afectados. También se respetarán los paseos peatonales para que la carretera no interfiera en esa convivencia que reina en el lugar entre el disfrute de lo público y lo natural. Mientras tanto, el departamento de Obras Públicas sigue inmerso en la ejecución de la segunda fase de conexión entre polígonos. Si bien ya se ha abierto al tráfico uno de los viales que componen la carretera, hasta octubre no concluirán las obras, centradas ahora en la ejecución del falso túnel. A este respecto, el Ejecutivo cántabro ha invertido cerca de cinco millones de euros para la creación de un tramo de carretera de 1,1 kilómetros de longitud que va desde la glorieta de Ballestas, en Boo (la CA-144), hasta el polígono de Morero, en el que se han construido ya dos nuevas glorietas y un túnel artificial de hormigón armado de 120 metros, junto con un paso inferior destinado a camino rural. Esta obra ha sufrido una serie de retrasos –ya superados– debido a las condiciones climatológicas que pusieron en peligro el ritmo de los trabajos y a la presencia de un suelo menos resistente de lo esperado. «Este es uno de los proyectos más ambiciosos de legislatura», resaltó el consejero, ya que permitirá conectar definitivamente el polígono de Guarnizo y de Morero con la red de comunicaciones más importante de la región. Gochicoa aseguró que se trata de una obra «fundamental», pues no solo contribuirá a mejorar las conexiones para la industria, también para el turismo, aligerando los desplazamientos.

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