Publication:

Runner's World (Spain) - 2021-06-25

Data:

EVITAR QUE LA PIEL

RUTINA WARM-UPS

LA IRRITACIÓN puede estar causada por el roce de la piel de ambos muslos o por la fricción de las prendas, aunque lo más probable es que la causa sea el sudor. La piel va depositando en su capa superior células epiteliales de forma natural, pero cuando la fricción y el roce aceleran esta acumulación, las capas inferiores de la piel quedan expuestas. Estas células no están diseñadas o no han madurado lo suficiente para permanecer en la parte exterior. Las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos pequeños quedan así expuestos, y la piel empieza a enrojecerse y a inflamarse. Las rozaduras se pueden tratar, pero la mejor opción es prevenirlas. La ropa bien ajustada fabricada con los tejidos adecuados marcará la diferencia. De esta manera, la piel sufrirá menos fricciones que con una ropa más holgada, que permite una mayor libertad de movimientos. Unos pantalones cortos o unas mallas de licra evitarán que la piel de los muslos entre en contacto. Sin embargo, muchos hombres dicen que sufren menos rozaduras con unos pantalones cortos holgados, por lo que solo tienes que probar qué es lo que mejor se adapta a ti. En el caso de los sujetadores deportivos la cuestión es más complicada, debido a que en esa zona hay un mayor movimiento, pero lo ideal es un buen ajuste y un tejido suave y sin costuras. La ropa mojada provoca una mayor fricción, así que elige tejidos que tengan una buena capacidad de absorción. Antes de salir a correr, aplícate una crema protectora en las partes en las que el roce sea mayor. Y para aquellas en las que sudes más, utiliza un antitranspirante. CÓMO TRATAR LA PIEL IRRITADA Esto es lo que puedes hacer. Lava bien la zona irritada con agua caliente y un jabón suave. Evita utilizar productos agresivos. Seca la piel dándote pequeños golpecitos con una toalla que sea suave. Aplícate una crema antiséptica o un bálsamo protector. Las que se usan para las rozaduras de los pañales con óxido de zinc son ideales. Si es posible, deja la piel al aire. La ropa holgada es la mejor opción. Evita daños mayores. Cubre la rozadura con un apósito para evitar que se pegue a la ropa o que roce con ella. Tu piel volverá a estar como nueva en unos días. Aunque te pique mucho, no te rasques. Y vigila la aparición de cualquier signo de infección, como una secreción pegajosa, un olor desagradable o un enrojecimiento en la zona afectada.

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