Publication:

Runner's World (Spain) - 2021-06-25

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ORIENTACIÓN PIENSA Y CORRE

RUTINA WARM-UPS

Por ROSA MARTÍ

A LA ORIENTACIÓN SE LA PUEDE calificar como la gran desconocida del mundo del running. Sin embargo, es un deporte en el que se corre, y se corre mucho, pero no se hace al tuntún. Sin disponer de más ayuda que una brújula y un mapa, el competidor ha de llegar a la meta lo antes posible pasando por una serie de controles obligatorios. La orientación es un deporte federado, y la Federación Española de Orientación (FEDO) ofrece en su página web información sobre las modalidades y los reglamentos de este tipo de carreras que se realizan en España. Como toda competición, las carreras de orientación también han sufrido la pandemia, y ahora vuelven tímidamente a celebrarse. En RW hemos probado una, y hablamos con tres personas para las que la orientación es parte de su vida. De hecho, sin este deporte se sienten un poco desorientadas… ¿EN QUÉ CONSISTE UNA CARRERA DE ORIENTACIÓN? Si piensas que la orientación consiste en que te den una brújula y un mapa, te dejen a tu aire en la salida y te busques la vida para poder llegar a la meta antes que los demás, estás muy equivocado. Sí que tiene una parte lúdica muy importante, pero sobre todo se trata de una competición y un evento deportivo. Gert Michael Binder, austriaco de 53 años, lleva casi 40 años enganchado a este deporte. Él es observador electoral internacional y ha vivido en países del mundo tan dispares como Mozambique o Costa de Marfil. Durante un tiempo dejó la orientación de lado, pero siempre que ha tenido la oportunidad de participar en una carrera de este tipo no la ha dejado escapar. Ahora vive en Madrid y no se pierde ninguna oportunidad de practicar este deporte y, de paso, recorrer nuestro hermoso país. Para que sepamos de qué va todo eso, Gert me cuenta que es un microcosmos muy desconocido en el mundillo de los runners, lo que es una pena porque, además de ser muy divertido, es un deporte muy integrador, en el que hay cabida para todo el mundo, de cualquier edad, de cualquier forma física, también personas con discapacidad. Ya sabemos que el running estimula la inteligencia, y las carreras de orientación van mucho más allá: constituyen un ejercicio completo para el cuerpo y el cerebro. El austriaco me pone en contacto con Jordi Izquierdo y Ferran Santoyo, ambos muy activos en la Federación de Carreras de Orientación de Cataluña (FCOC). Izquierdo habla del origen de esta disciplina y cómo llegó a España. Santoyo, maratoniano, ultrarunner, un forofo del running y de la orientación, que fue presidente de la FCOC, me invita a participar en mi primera carrera de orientación, y así es como me inicio en esta maravillosa actividad totalmente desconocida para mí. PIENSA ANTES DE CORRER La orientación es una disciplina muy completa, tal y como indica su lema: “Piensa y corre”. Las carreras son pruebas contrarre loj en las que tienes que llegar a la meta por tus medios, pasando una serie de controles o balizas. A veces debes superarlas en riguroso orden, otras no. Eso es algo que depende del tipo de carrera. En cualquier caso, las pruebas cuentan con la peculiaridad de no tener un trazado marcado de principio a fin, sino que cada corredor diseña su propio recorrido basándose únicamente en el mapa que se le entrega a la salida y con la única ayuda de una brújula, para acabar pasando por todos los puntos de control o balizas que vienen señalados en el mapa. Como en todos los deportes, además de las piernas hay que usar la cabeza, pero, en este caso, si te precipitas o no piensas con calma, estás perdido (literalmente). HISTORIA DE LA ORIENTACIÓN La orientación es un deporte con más de cien años de historia, originario de los países escandinavos. La primera competición se celebró en 1898 cerca de Oslo (Noruega), con un recorrido de 19,5 km en los que solo había tres controles. Peder Fossum ganó el evento con un tiempo de 1:47:07 h. El oficial sueco Ernst Killander reunió en 1918 a cerca de 220 atletas en el primer encuentro de orientación a gran escala celebrado en el sureste de Estocolmo, en Suecia. Killander, que se dedicaba tanto al movimiento scout como al atletismo y al ciclismo, vio en la orientación una oportunidad para interesar a los jóvenes en el deporte, y hoy es considerado en todo el mundo el padre de la orientación. La disciplina llegó a España en 1972 de la mano del maestro de esgrima sueco Martin Kronlund, que lo fomenta desde su puesto en el INEF de Madrid. Es él quien realizó el primer mapa de orientación con normativa internacional en el parque de la Casa de Campo. También en este mismo año, por iniciativa de un grupo de orientadores escandinavos, se trazó el mapa de la sierra de la Cortina, en las proximidades de Benidorm. Con la unión de licenciados de INEF y militares, conocedores de esta modalidad por su profesión, nace en el año 1979 la Asociación de Amigos de la Orientación. Y en 1988 se reunieron más de cuatrocientos orientadores en la que fue la primera prueba internacional en nuestro país, que no podía llevar otro nombre que el de su precursor, Martín Kronlund. En 1989 se fundó la Asociación Española de Clubes de Carreras de Orientación, y en ese mismo año fue reconocida por la International Orienteering Federation como miembro de pleno derecho. En el año 1993 el Consejo Superior de Deportes (CSD) inscribió la Agrupación Española de Clubes de Orientación con el número 1 en el Registro de Asociaciones Deportivas, y el 28 de julio de 2003, la misma entidad aprobó la constitución de la Federación Española de Orientación (FEDO). A nivel mundial, 79 países están afiliados a la Federación Internacional de Orientación, y cuentan con más de ocho millones de practicantes. En España, integran la FEDO once federaciones territoriales, cuatro asociaciones y delegaciones territoriales y 175 clubes, con unos 20.000 practicantes, de los cuales 4.100 están federados. Además se desarrollan las ligas españolas y campeonatos de España de orientación a pie, en bicicleta de montaña, maratón, U-rogaine, raids de aventura, esquí-O, y O-precisión. MODALIDADES En el mundo de las carreras de orientación se pueden encontrar de todos los tipos y distancias: las hay diurnas, nocturnas, a pie, en bici o en otro vehículo sin motor, individuales o en grupo. En las competiciones regladas por la federación, existen distintas modalidades. Carrera a pie (O-pie). La clásica. Orientación precisa y rápida. La carrera es individual y las salidas son escalonadas para separar a los corredores. En el momento de la salida, el corredor toma el mapa donde están anotados los controles de su circuito. Sobre el terreno, cada control se corresponde con una baliza (tela cuadrada de color blanco y naranja) identificada con un número. Quien pasa por todos los controles en menos tiempo y siguiendo el orden señalado gana. Rogaine. Estrategia, equipos, límite de tiempo y clasificación por puntos. La rogaine se practica a pie en equipos de dos a cinco personas, con el objetivo de conseguir en un tiempo fijo la máxima puntuación posible. Los puntos se obtienen pasando por unos controles marcados en el mapa. Cada uno está valorado entre 3 y 9 puntos en función de su dificultad física o técnica. Los mapas ofrecen múltiples elecciones de itinerario y se entregan a los equipos de 15 minutos a dos horas antes de la salida dependiendo de la duración de la prueba. En este tiempo cada equipo tiene que definir la estrategia de carrera teniendo en cuenta sus capacidades físicas y técnicas. Raid de aventura. Son competiciones multidisciplinares disputadas por equipos, con el objetivo de conseguir la máxima puntuación en el menor tiempo posible. El recorrido no está señalizado y es secreto hasta la hora de salida, cuando se entregan las primeras instrucciones y mapas para comenzar. Los equipos son autosuficientes durante toda la prueba, a lo largo de la cual se suceden diversas disciplinas deportivas como pueden ser: O-pie, rogaine, MTB-O, carrera de montaña, alpinismo, escalada, rappel, maniobras con cuerdas, vías ferratas, tirolina, barrancos, patines, tiro con arco, piragüismo, espeleología, kayak, rafting o natación en aguas abiertas. MTB-O. La MTB-O (orientación en bicicleta de montaña) es un deporte individual donde se realiza un recorrido por controles marcado en el mapa en el menor tiempo posible. Los mapas de MTB-O se diferencian de los de O-pie principalmente en el dibujo de los caminos y el terreno. Los puntos de control en sí no son difíciles de encontrar, porque siempre son accesibles sin bajarse de la bici, y están ubicados en caminos o senderos. El reto de la orientación en bicicleta es elegir la ruta óptima entre cada punto, para luego ejecutarla lo más rápido posible y sin errores. Las dificultades dependen en gran medida del ritmo escogido, habilidad de lectura y capacidad de decisión. Trail-O. Esa modalidad puede ser individual o en grupo, a pie o en silla de ruedas, bicicleta o triciclo aerodinámico, siempre sin motor. Esta modalidad se pensó en un principio para personas con discapacidad, pero compite gente con capacidades muy distintas. El trail-O no entiende de sexo, edad, forma física ni discapacidades físicas. Durante los meses más duros de la crisis de la COVID-19, las competiciones de trail-O online se hicieron muy populares entre la comunidad orientadora, ya que dieron la posibilidad de realizar orientación con el ordenador. Esquí-O. Consiste en practicar orientación sobre la nieve haciendo esquí de fondo. Esta modalidad es objetiva y se basa en el tiempo, de manera que el más rápido en llegar a la meta, gana. Los atletas tienen que leer el mapa y tomar decisiones sobre las rutas mientras esquían a toda velocidad. No hay competición oficial en España de esta modalidad, pero sí en otros países. Puedes consultar el reglamento y el calendario en la Federación Internacional de Orientación. E-orientación. Es la orientación en juegos de ordenador, y se trata de la modalidad más reciente de la federación, la de los deportes por ordenador. En estas carreras, normalmente siguiendo las normas y similitudes en la modalidad O-pie, los corredores, o jugadores, corren en un juego virtual de orientación. Se popularizó durante el confinamiento y ha calado fuerte, aunque nada lo equipara con salir al monte a realizar una carrera de orientación. MI PRIMERA CARRERA DE ORIENTACIÓN He participado en carreras de trail y de asfalto, maratones y medias maratones, carreras de pista americana… pero nunca había competido en una carrera de orientación hasta el pasado fin de semana. El 22 de marzo, el Consejo del Deporte Escolar de Barcelona organizó una prueba de orientación en un espacio verde perfecto para esconder las balizas de la prueba. Lo ideal es que las carreras de orientación se desarrollen en entornos rurales, pero en las ciudades también se organizan en parques o en zonas poco transitadas. Este tipo de pruebas se distribuyen en varias categorías, y en la que yo participé, una carrera popular, había hasta ocho circuitos diferentes: infantil, de iniciación, avanzado, etc. ¡Aquí, de verdad, hay lugar para todos! ¡De infantil a la élite! El protocolo anticovid es igual que en cualquier otra competición deportiva: mascarilla hasta la salida, gel hidroalcohólico y salida escalonada. La orientación, como todos los deportes, ha sufrido el impacto de la pandemia y todas las pruebas de los primeros meses de 2021 fueron canceladas. Aun así, este es un deporte muy seguro, porque las salidas siempre son escalonadas y cada cual hace su propio recorrido, así que es difícil coincidir y, al hacerse al aire libre, en mitad de la naturaleza, aunque sea en un entorno urbano como es el parque del Turó de la Peira, en Barcelona, hace prácticamente imposibles los contagios. Aun así, los organizadores extreman las precauciones: toda cautela es poca con este atroz mal que se ha llevado a tantos. Ferran Santoyo tiene la agradable habilidad de explicarme tan bien y con tanta claridad cómo tengo que coger el mapa, la dinámica de la carrera y el reglamento que no tengo más remedio que interrumpirle un momento para preguntarle a qué se dedica. Es profesor, como sospechaba, y la vocación le viene que ni pintada. Pero es que, además, fue alumno de la primera promoción de monitores de orientación y colaboró en la elaboración de los planes de estudio de las diferentes formaciones técnicas de orientación en las federaciones catalana y española. Presidió la Federación de Carreras de Orientación de Cataluña y fue socio fundador de la Escuela Catalana de Carreras de Orientación y de la Escuela Española de Técnicos de Orientación. Ferran es un individuo simpático y comprometido. Definitivamente, no podía haber tenido mejor cicerone en mi primera carrera. UN PAISAJE URBANO DE LUJO El Turó de la Peira es una de las siete colinas que rodean el llano de Barcelona, un frondoso pinar natural con vistas a la ciudad, al mar y a la sierra de Collserola. Una parte del recorrido de la carrera tiene lugar en el parque. Otra, en recorrido urbano, en el barrio de Can Peguera, un oasis de calma caracterizado por sus casitas encaladas, con flores en puertas y ventanas, que recuerda más a un pueblecito andaluz que a la gran urbe que es Barcelona. Aquí me entero de que a este precioso barrio se le conocía con el nombre de ‘las casas baratas’, viviendas unifamiliares de una sola planta, la mayor parte con tejados rústicos y pequeños jardines delanteros, construidas en 1929, coincidiendo con la Exposición Universal de Barcelona, para reubicar a los trabajadores que vivían en las chabolas de Mont juïc. DESEMPEÑO DE LA PRUEBA Llevo en la mano el dispositivo electrónico, que tengo que introducir en cada baliza en el orden correcto para que quede constancia de mi paso. Se trata de algo parecido al chip de las carreras convencionales. Además del orden adecuado, hay varios recorridos alternativos y puedes, incluso, toparte con una baliza que no es la que te corresponde. Los números que llevan aparecen en tu mapa, así que antes de introducir el dispositivo en la baliza hay que comprobar que realmente se trata del control que te toca en ese momento. Si te equivocas de baliza o no sigues el orden indicado, te eliminan. En mi primera carrera el orden estaba preestablecido, pero en otras el orden es libre, y dispones de un número determinado de balizas, y tienes que encontrarlas todas lo antes posible, sin importar cuál va primero y cuál va después. Cuando me pierdo, porque me pierdo, consulto el mapa para reubicarme y estudiar cómo llegar al siguiente control. Encuentro todas las balizas, llego a meta, donde queda registrado mi tiempo total desde que salí. Esta es una carrera contrarreloj, porque cuando empiezas tienes un tiempo limitado. En este caso se trataba de una hora y cuarto. Mi opinión tras mi primera experiencia con las carreras de orientación es que ¡quiero repetir ya! A poder ser, en la categoría rogaine, para hacerla con amigos. También quiero mostrárselo a mis sobrinos, animarles a hacer una carrera infantil de orientación. Una de las características más importantes es que es una actividad que se puede realizar en familia, en la que pueden intervenir y ayudarse mutuamente abuelos y nietos, hermanas, cuñados… y quizás limar asperezas –o agudizarlas...–. Bromas aparte, reúne a familia y amigos, cualquiera que sea su edad y su condición física, y cómo no, anima a cualquiera que no lo haya probado a empezar a correr. No olvidemos que también es un deporte, que gana el que llega antes y que para hacerlo hay que pensar antes de actuar. Qué gran lección de vida.

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